México -3 –

13/02/2005 Manel Sanz General


Aún me sorprende que algunas personas piensan que los otros son diferentes a nosotros. Los pronombres ” Nosotros” y ” Ellos” son formas gramaticales, claro necesarias para clasificar una realidad, pero grupos interesados interpretan el Ellos como el rechazo a lo que no somos nosotros.

Los estudiantes quinceañeros de Guanajuato son iguales que los de Barcelona. Unos vacilones, unos arrogantes, unos presumidos, fuman para llamar la atención a las chicas y sentirse unos descubridores. Algunos viajeros arrogantes dicen ” Ya no quedan espacios por descubrir” claro… Ya lo entiendo ellos buscan espacios, yo busco personas. La juventud es descubir un nuevo mundo, una manera de reafirmarse que eres valiente para desarrollar tus proyectos, para vivir, claro para vivir. Muchas veces vivimos sin proyectos, solo nos levantamos y “pa lante” sin más. Eso es vivir, es estar vivo. Y muchas veces nos olvidamos que eso es una forma de vida, vivir.

A través de una ventana observamos a los demás sin ser vistos. ¿ Un gran hermano? Hoy he visitado la exposición del fotografo-cineasta Robert Frank, en el MACBA, en un apartado de la retrospectiva una colección de imagenes disparadas desde un bus, para ser más exacto “BUS-NYC” son fotos robadas a unos transeuntes que circulan por la calle, que tienen su vida expuesta a los demás y en este caso R.Frank las roba para nosotros, las comparte y nos presenta una vez más que somos iguales ( EN Ghana, En Marruecos, en Islandia, etc) que vestimos diferentes, que nuestros paisaje es de grandes edificios, con calles asfaltadas y con ruidos ensordecedores. Debajo de ese traje somos iguales de carne y hueso.

Los niños de Guanajuato que aparecen delante de mi cámara están en la plaza de Teatro Principal han acabado la jornada de la escuela y se encuentran para charlar. Se sientan en el suelo, a la sombra. Si fueran viejos, cara al sol. Toman un reflesco y se reunen en pandillas de pequeños grupos. Son guapos y guapas, con pieles tersas, jóvenes. Se rien algo lógico en ellos, son descubridores.

La vida sigue, en la calle cada uno sigue su vida. Los policias van a sus casas a comer, es la hora. Los funcionarios han acabado su jornada y se reunen en la calle para acabar de explicar un chisme al vecino de mesa que horas antes no pudo. Es posible que se tomen unas” gorditas” de requeson, un antojito muy mexicano, acompañado de una cerveza Negra Modelo.